Una pinta en Dublín

Ya os contamos dónde comimos en Dublín, así que ahora nos toca recomendaros sitios molones para hidrataros.

Pintas - Dubín

Pintas – Dubín

Una cervecita en un ambiente tranquilo en Stoneybatter

Llegamos el viernes por la tarde-noche a Dublín y estábamos algo cansados, así que no nos apetecía pegarnos la caminata hasta el centro y nos quedamos en Stoneybatter tomando algo.

Primero entramos en el Mulligan, donde sólo nos tomamos una pinta, aunque también se puede cenar. Como no probamos la comida allí, no sé qué tal se come, pero había bastante gente, lo que suele ser buena señal. Tuvimos que conformarnos con una esquinita de la barra para tomar nuestra cerveza, no había más hueco libre.

El ambiente del pub es bastante agradable, sin música alta, sin mucho barullo, pero con mucha gente. Un buen sitio para comenzar la noche.

Después de la primera pinta nos dirigimos al Dice Bar, algo más animado, donde la música estaba bastante alta y la selección de canciones nos descolocó un poco, desde una versión rarísima de Killing in the Name of rollo jazz, hasta Manu Chao pasando por Danke Schoen de Wayne Newton (¿?). Como digo, es un sitio bastante animado y si el tiempo acompaña podéis tomaros la cerveza en la terraza.

En un bar “secreto”

Tuvimos la suerte de ir de bares con un amigo que lleva unos años viviendo en Dublín y nos llevó a locales muy chulos a los que no hubiéramos entrado de no ser por él.

Es el caso del “No Name”, un bar que en realidad no tiene nombre, o más bien tiene diferentes nombres, como el “The Secret Bar” o el “The Snail Bar”.

Guiados por nuestro amigo en el centro de Dublín llegamos a la Fade Street y nos dirigimos hacia un portal como el de cualquier edificio de viviendas, cuyo único detalle que llamó nuestra atención fue un cartel con un caracol sobre la puerta. Entramos en el portal y literalmente entramos en lo que parecía el portal de un edificio de viviendas. Ni rastro de un bar. Subimos al primer piso y allí estaba. Con la sensación de entrar realmente en una casa, con sus pasillos y sus habitaciones, entramos en realidad en el bar. Era por la tarde, así que el ambiente era tranquilo, pero ya había bastante gente disfrutando de una cerveza fresquita. La decoración es sencilla pero moderna, con muebles viejos pero cuidados, o descuidados con cuidado :D. Nos gustó mucho. Además dispone de una terraza que seguro está genial en verano (en Marzo nos quedamos calentitos en un sofá en el interior).

Pagamos 16€ por tres pintas, el precio habitual en el centro.

No Name - barra

No Name – barra

No Name - chimenea

No Name – chimenea

No Name - taburetes

No Name – taburetes

No Name

No Name

Pub tradicional

No podía faltar una paradita en un pub tradicional durante nuestra corta estancia en Dublín. Para ello elegimos el Stag’s Head, recomendado también por nuestro amigo residente en Dublín. No hay música de fondo, sólo se escuchan las conversaciones de la gente. Aunque disfruto mucho de la música, de vez en cuando prefiero sitios así, en los que charlar con tus amigos no se convierta en gritos al oído del otro que no se entienden bien.

Música en directo

Después de pasar un rato tranquilo charlando en un pub tradicional, nos fuimos a un bar con música en directo, de esos en los que hay que gritar al oído para entenderse, el Sin é.

Al entrar parece un sitio pequeño, pero tras pasar de largo la zona estrecha de la barra llegaréis a un pequeño escenario, y antes del escenario unas escaleras que bajan a un piso más tranquilo con mesas y sillas.

Cuando estuvimos había dos chicas actuando en directo, una con la batería y la otra cantando y con la guitarra. No estuvo mal. No cobran entrada y el precio de los cocktails es de unos 6€.

 

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