Escapada accidentada a Köln

No era la primera vez que íbamos a Colonia, pero sí la primera que íbamos en coche. Como no nos gusta meternos en el centro de una ciudad que no conocemos (puede haber calles en obras, peatonales, zonas sólo para residentes…) decidimos aparcar el coche lejos del centro y usar el transporte público. Elegimos el parking Weiden West, que parecía muy buena opción por tener justo en la entrada una parada de metro y también de autobús y tranvía.

Tomamos la línea 1 de tranvía y nos bajamos en Heumarkt.

Heumarkt - Köln

Heumarkt – Köln

Desde allí nos dirigimos hacia el río para ir dando un paseo hasta la famosa catedral de Colonia.

Köln - Rin

Köln – Rin

Köln - Rin - Catedral

Köln – Rin – Catedral

Köln - Catedral

Köln – Catedral

Era domingo y estaba todo cerrado, pero había muchísima gente por la calle. Y aunque aún no estábamos en Carnavales nos encontramos a más de un grupito de gente disfrazada.

Después de un paseo por las calles del centro decidimos ir a tomar algo al Gaffel am Dom, donde tuvimos la impresión de que todos los camareros aborrecían su trabajo. Estaba bastante lleno y las pocas mesas que estaban vacías estaban reservadas, pero conseguimos una mesa para dos en un rincón un tanto escondido.

Köln - Gaffel am Dom

Köln – Gaffel am Dom

La carta es variada y se pueden probar distintos platos típicos de la zona. Yo me decanté por la Flammkuchen vegetariana, que es una especie de pizza de masa muy muy finita y crujiente sin la salsa de tomate que normalmente llevan las pizzas.

Al salir del restaurante nos dirigimos de vuelta a la parada de travía para tomar de nuevo la linea 1 que nos dejaría en el parking donde teníamos el coche. No habíamos pasado en el centro más de 2 horas o 2 horas y media, serían las 14h cuando llegamos al parking para encontrarnos otro coche en la plaza donde habíamos dejado el nuestro. ¡Nos habían robado el coche! Menuda broma. No veas el jaleo llamar a la policía y poner la denuncia… ya es un lío hacerlo en tu país, hablando en tu lengua materna… pues hacerlo en otro país y en otro idioma es mucho más divertido. Eso sí, los policías fueron muy amables. La historia de cómo conseguimos volver a casa sin el coche también es divertida, pero no viene a cuento ahora 🙂

Cuatro días después, cuando ya estábamos de vuelta en casa, nos llamaron para informarnos de que habían encontrado el coche. No lo habían sacado de Colonia. Por un lado nos alegramos de que el coche apareciese, pero por otro lado nos preguntamos ¿y para qué lo robaron entonces haciendonos perder toda la maldita tarde del domingo entre la comisaría y apañarnos para volver a casa? Muy raro…

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