Descubriendo Japón

Hace ya más de dos años que viajé al país nipón, en marzo del 2012, y después de este tiempo sigo recordando ese viaje con especial cariño. No sólo porque fui a visitar a un amigo al que aprecio muchísimo (y al que echo mucho de menos, puesto que sigue allí), sino también porque descubrí un mundo nuevo e interesante, lleno de paisajes espectaculares y maravillosos, pero también interesante por su cultura, tan distinta a la mía, con costumbres y normas que al principio me resultaron extrañas, pero que acabé comprendiendo y compartiendo en muchos casos.

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PRIMER CONTACTO

La primera “rareza” que me llamó la atención cuando aterricé en el aeropuerto de Tokyo fue la cantidad de gente que llevaba mascarilla cubriendo la zona de la boca y la nariz. Este detalle está muy relacionado con el caracter respetuoso y de compañerismo que pude apreciar en los japoneses durante mi estancia de diez días en distintas ciudades a lo largo del país. ¿Qué tienen que ver las mascarillas con el respeto y el compañerismo? Depende de por qué te la pongas. Los japoneses las usan -o eso dicen- cuando tienen un catarro o algún virus que pueda contagiarse por el aire, para evitar precisamente eso, contagiar algo a los demás.

Japón - buenos deseos

Japón – buenos deseos

Nada más bajarme del avión en el aeropuerto de Haneda, me subí en la línea de metro Keisei Access Express (el billete cuesta 1300 yenes) para dirigirme a la estación de Mita (1:20 de trayecto), donde había acordado encontrarme con mi anfitrión en Japón. Y es en el mismo metro donde vuelve a sorprenderme el caracter japonés. Por muy lleno que vaya el metro no hay el barullo habitual de los medios de transporte público. No es que no hablen entre ellos, pero lo hacen a un volumen normal. Y si contestan al teléfono móvil, no intentan que todo el vagón esté al tanto de sus planes. Admiré desde el principio esta tranquilidad que pude apreciar en los sitios públicos durante mi viaje.

En el metro de Tokio

En el metro de Tokio

Tras el reencuentro con mi amigo después de muchos meses sin vernos, nos dirigimos a su piso para dejar las maletas. Se trataba de un acogedor pisito de soltero en Japón, consistente en una única habitación (salón, dormitorio y cocina todo en uno) y un pequeño baño. En la habitación únicamente cabían una cama, una nevera y una mesa de escritorio con una silla. La cocina y el fregadero se encontraban dentro de un armario.

COMER EN JAPON

Japón - comida

Japón – comida

Cuando viajé a Japón no estaba familiarizada con la comida japonesa. Nunca había comido sushi, y para mi fue todo un reto utilizar los palillos. No sólo los platos y los sabores me sorprendieron, todo lo relacionado con la comida en general -restaurantes, costumbres, servicio…- fue un descubrimiento para mí.

Mi primer contacto con la comida japonesa fue durante la cena de mi primera noche en Tokyo. Para la ocasión, mi anfitrión había escogido un restaurante en un piso elevado de un rascacielos del centro, con unas vistas increíbles y donde tuvimos que descalzarnos antes de sentarnos a la mesa. Esto es bastante común en caso de comer sentados a la mesa, pero en caso de hacerlo en la barra no es necesario descalzarse.

Superado el primer contacto con la comida y mi primera pelea con los palillos, me atreví con un bol de Ramen. El ramen es como una sopa de fideos largos y muy gordos, más parecidos a tallarines, normalmente con trozos de carne y verduritas flotando en el caldo. El lugar elegido para probarlo fue un restaurante normalito y económico, en el que encontramos en la entrada una especie de máquina expendedora con todos los platos de la carta y su foto al lado. Aquí elegimos el plato que queríamos, confirmamos el pedido, pagamos y recogimos el ticket. En ese momento reciben automáticamente la comanda en la cocina, así que no tuvimos que esperar a que hubiese un camarero libre para pedir. Guardamos el ticket con un numerito, y en cuanto nuestros platos estuvieron listos nos los sirvieron. Tengo que decir que el Ramen no es un plato apto para novatos. Yo me pringué de arriba a abajo en mi primer intento. El truco está en ir sorbiendo los fideos ayudándote de los palillos. Que no os de miedo sorber, es algo habitual y lo hacen para enfriar los fideos.

Para probar el sushi, elegimos uno de esos restaurantes en los que los platos van girando por la barra y vas cogiendo los que te interesen. Normalmente en cada plato hay una pieza de sushi, y al final pagas según la cantidad de platos que tengas y el color, ya que el precio de cada plato suele depender de su color. El sitio que escogimos era económico, el plato rondaba los 130 yenes. En Japon aprendí varios truquillos para comer el sushi, como por ejemplo que se debe coger una pizquita de wasabi con los palillos y removerlo en la salsa de soja que previamente hemos vetido en un cuenco, o que el jengibre (las tiras rosas que saben a colonia) se deben comer entre plato y plato para limpiar el paladar y no mezclar sabores.

POR LAS CALLES DE JAPON

Muchas de las curiosidades de Japón las dscubrimos paseando por las calles de Tokyo. Por ejemplo, no está permitido fumar por la calle, hay rincones y plazas habilitados para ello. Me llamó mucho la atención que se pudiese fumar en los restaurantes pero no en la calle. Pero cuando me fijé en el suelo todo cobró sentido. Las calles están muy limpias, sin las odiosas colillas acumuladas por todos los rincones. Reconozco que desde que estuve en Japón y vi sus calles libres de colillas, me da mucha rabia cuando veo un fumador terminar su cigarrillo y tirarlo al suelo.

También me llamó la atención la falta de muestras de afecto en público, solo hubo un momento en mis 10 días de viaje en el que vi un gesto cariñoso en una pareja de adolescentes. Sin embargo, el pudor no les impide entrar sin sonrojarse en los numerosos sexshops que hay por el centro de Tokyo repletos de consoladores y disfraces sugerentes, muchos de los cuales ocupan edificios enteros.

Torre de Tokio

Torre de Tokio

 

Templos

Templos

Japón

Japón

Japón

Japón

Jardines de Tokio

Jardines de Tokio

Japón

Japón

Jardines de Tokio

Jardines de Tokio

Jardines de Tokio

Jardines de Tokio

Templos

Templos

Japón - carpas

Japón – carpas

Kanazawa

Kanazawa

Japón bajo el paraguas

Japón bajo el paraguas

Cementerios

Cementerios

Japón - tráfico

Japón – tráfico

De paseo por Kyoto

De paseo por Kyoto

De paseo por Kyoto

De paseo por Kyoto

De paseo por Kyoto

De paseo por Kyoto

Tokio friki

Tokio friki

Japón - jardines

Japón – jardines

Japón - Ceremonias

Japón – Ceremonias

Japón - Ceremonias

Japón – Ceremonias

Japón - jardines

Japón – jardines

Templos de Kyoto

Templos de Kyoto

Japón - rituales

Japón – rituales

Cerezo en flor

Cerezo en flor

Cerezo en flor

Cerezo en flor

Jardines de Tokio

Jardines de Tokio

Jardines de Tokio

Jardines de Tokio

Jardines de Tokio

Jardines de Tokio

Templos de Kyoto

Templos de Kyoto

Como decía al principio de esta entrada, ya hace más de dos años de esta experiencia, pero he disfrutado mucho recordando un montón de detalles mientras escribía estas líneas y volvía a mirar las fotos que saqué durante el viaje. Me encantaría volver a este fascinante país y seguir sorpendiéndome con su gente, sus costumbres, su cultura, su comida, sus paisajes y todo lo que se puede descubrir y aprender en Japón.

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